Longchamp Family:
Detrás de las cámaras con la tabla de surf Longchamp
El objeto reflejo de un verano dinámico y soleado
El surf como estado de ánimo
Este verano, Longchamp se lanza al mar. Con la colección Catch The Parisian Wave, la parisina abandona el asfalto para fundirse con la espuma de las olas. El surf se convierte en algo más que un deporte: un arte de vivir, un impulso libre y soleado que atraviesa la temporada. En este impulso, la tabla de surf se impone como una evidencia. Objeto icónico, manifiesto visual, prolonga la colección hasta el agua. El caballo de Longchamp, estampado en la tabla, encarna esta energía vibrante: surfear la ola del estilo, con audacia y ligereza.
El encuentro de dos Maisons familiares y artesanales
Para dar vida a esta tabla, Longchamp colabora con Shapers Club de Marennes, cerca de La Rochelle. Dos Maisons familiares francesas, unidas por el mismo respeto por el gesto y el gusto por el trabajo artesanal. En el taller, cada tabla se fabrica a mano: desde el moldeado preciso hasta el lijado minucioso, pasando por la aplicación de la resina. Fabricada en Francia, en el taller del Shapers Club (que, al igual que Longchamp, cuenta con la certificación Entreprise du Patrimoine Vivant), la tabla encarna una visión común: la de una artesanía viva, transmitida y dominada, donde el rendimiento se une al estilo.
Una pieza de colección, entre rendimiento y estilo
Editada en una serie muy limitada de 40 ejemplares numerados, la tabla Longchamp está concebida como una pieza única: a la vez un equipo experto y un objeto de colección. Cada ejemplar, del 001 al 040, está disponible en una selección internacional de puntos de venta y complementa las instalaciones estivales de la Maison. Pensada tanto para contemplarse como para surfear, encarna un verano libre y atrevido. Más que una tabla, un símbolo: salir de la ciudad, seguir un impulso, subirse a la ola.
Descubra la tabla Longchamp y déjese llevar.