Los talleres - Cuatro generaciones de savoir-faire

Nuestra Maison, familiar y a escala humana, está muy marcada por la cultura artesanal, el amor por los materiales hermosos y el respeto por el trabajo de cada uno. Es en esta historia y en estos valores que Longchamp sienta las bases de su política de desarrollo sostenible. Como fabricantes, nuestra responsabilidad comienza en los talleres franceses, donde desde siempre prestamos una atención particular al tratamiento de los materiales y a los procesos de producción.

¿Dónde se fabrican los productos Longchamp?

Desde su creación en 1948, la Maison Longchamp ha inaugurado seis sitios de producción en el occidente de Francia(en Mayenne, Vendée, Maine y Loira, y Orne). Desde hace más de 70 años, hombres y mujeres con manos hábiles perpetúan el savoir-faire marroquinero de esta empresa familiar. Estos sitios de producción emplean a 800 personas, repartidas en 25 talleres, y todas ellas poseedoras de una experiencia extraordinaria. A esta red industrial se suman dos sitios de producción en el extranjero en Túnez y en la Isla de Mauricio. Por último, la marca recurre igualmente a la colaboración con talleres socios en Francia, China, Rumanía y Marruecos. Sin importar la situación geográfica de los talleres, el sello «made by Longchamp» garantiza la fabricación uniforme de los productos: todos responden a la misma exigencia de calidad. De hecho, Longchamp visibiliza de manera transparente el país de ensamblaje de los modelos en las etiquetas que se encuentran en el interior de los bolsos.

¿Por qué Longchamp combina calidad y responsabilidad medioambiental?

Como haría cualquier artesano experimentado, Longchamp se compromete a crear productos resistentes, hechos para durar. En esto consiste la principal responsabilidad de la Casa Longchamp en el ámbito del medio ambiente: garantizar a sus clientes que pueden conservar sus compras durante un largo tiempo, cuidarlas y traspasarlas a otras personas. Además, como Longchamp se sigue sintiendo responsable de sus productos aunque ya lleven tiempo fuera de sus boutiques, la Casa garantiza que se repararán siempre que sea posible. En esta línea, está a disposición de los clientes un servicio de reparación que procesa 60 000 productos cada año, algunos de ellos muy antiguos. El cuidar y restaurar productos desgastados o que han sufrido algún tipo de daño y alargar su vida útil durante varios años no solo es una satisfacción para los clientes, sino que ayuda a preservar el medio ambiente. Longchamp ha tenido siempre en cuenta que un producto bello debe ser reparable, y que darle una segunda vida es motivo de orgullo.

¿Cómo garantiza Longchamp el control de su cadena de suministro?

La fidelidad es el alma de las relaciones entre Longchamp y los diferentes actores de su cadena de suministro. La Maison ha establecido estables asociaciones con sus proveedores de piel, tejidos, hebillas, accesorios y embalajes, muchos de los cuales llevan más de treinta años trabajando con ella. Esta colaboración a largo plazo garantiza la consistencia de la producción y una duradera calidad de los productos. Al igual que Longchamp, la mayoría de estos proveedores son empresas familiares. Las estrechas relaciones, la confianza y el respeto mutuo en los que se basan permiten a Longchamp comprometerse con la responsabilidad medioambiental a lo largo de su ciclo de producción.

¿Qué esfuerzos desarrolla Longchamp en la reducción de residuos?

El compromiso de la Casa en este ámbito está dirigido a presentar siempre avances y mejoras en la gestión de los residuos, tanto en sus talleres como en sus boutiques y oficinas de todo el mundo. La tasa de recuperación de residuos es uno de sus indicadores clave, y está supervisada permanentemente por el departamento de calidad y medio ambiente de la Casa. En 2020, nuestros talleres consiguieron reciclar o reutilizar el 100 % de sus desechos de plásticos, el 100 % de sus desechos de papel o cartón, el 100 % de sus desechos de madera, el 100 % de sus desechos de metales y el 100 % de los recortes de tela de nuestros bolsos «Le Pliage». Equipos dedicados están formando asociaciones con varias organizaciones para desarrollar nuevas soluciones de reciclaje innovadoras. Con respecto al papel y los embalajes, Longchamp promueve el uso de materiales con certificación FSC, una etiqueta ecológica que garantiza una gestión sostenible de los bosques, el bienestar de los trabajadores forestales y la preservación de los derechos de las poblaciones indígenas.  Siempre que sea posible, la marca recicla materiales como los sobrantes de cuero, textiles, palés, cartón, plástico, papel, etc., para proporcionarles una segunda vida. Varios equipos de la Casa están estableciendo colaboraciones con varias organizaciones con el objetivo de desarrollar soluciones de reciclaje innovadoras. Los equipos de desarrollo y producción también están investigando la utilización de materiales reciclados en las colecciones.

¿Cómo se compromete Longchamp a reducir su consumo de energía y sus emisiones de CO2?

Durante el proceso de creación desarrollado en el seno de sus talleres, Longchamp da prioridad a grandes cantidades de luz natural para limitar la necesidad de recurrir a la iluminación artificial y aplica soluciones innovadoras de aislamiento, calefacción y aire acondicionado para reducir su consumo de energía. En 2021, Longchamp ha renovado íntegramente los 8000 m2 de fachadas de sus talleres de Segré. El triple acristalamiento de las nuevas fachadas de alto rendimiento térmico también permiten la entrada de más luz natural. Todas las boutiques Longchamp, así como los talleres, están sustituyendo gradualmente la iluminación existente por la tecnología LED, que permite reducir el consumo de electricidad y genera menos calor. Para una empresa internacional como Longchamp, el transporte aéreo, tanto de personas como de mercancías, es una de las principales causas de las emisiones de gases de efecto invernadero. Para limitar su impacto, todos los colaboradores de Longchamp a lo largo y ancho del mundo han renunciado a realizar sus viajes en avión y han optado por el tren, ya que los trayectos pueden efectuarse en menos de 4 horas. Paralelamente, la Maison está desarrollando soluciones de teletrabajo y videoconferencia para limitar los desplazamientos. Para el transporte de sus mercancías, Longchamp apuesta por el transporte marítimo, la solución reconocida como la menos contaminante, y limita al máximo el uso del transporte aéreo. Para el transporte por carretera, la Maison recurre a proveedores de servicios concienciados con su impacto medioambiental y les da preferencia (vehículos híbridos, eléctricos y de gas natural). Desde su fundación, Longchamp ha otorgado gran importancia a la calidad arquitectónica y la integración paisajística de sus centros de producción. A lo largo de los años, se han plantado 12 500 árboles en los alrededores de nuestros talleres, hecho que contribuye a reducir aún más su huella de carbono. Los setos de boscaje típicos del paisaje del oeste de Francia, que favorecen la biodiversidad, se conservan y mantienen. Desde 2019, se han plantado 85 especies de árboles, incluido un tradicional vergel compuesto por árboles de tallo alto. En 2020, se incluirán colmenas para completar este plan medioambiental.

 

 

 

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